Skip to main content

¿Por qué las garrapatas son tan comunes en los perros?

Las garrapatas en perros son más comunes de lo que pensamos, sobre todo en lugares donde el clima suave permite que estén activas gran parte del año. Aquí, en Canarias, donde las temperaturas son estables y muchos paseos transcurren por parques o en la naturaleza, es bastante normal que en algún momento aparezca alguna.

A los perros les encanta olfatear, meterse entre arbustos, revolcarse en la tierra o caminar por zonas verdes, y es ahí donde las garrapatas encuentran la oportunidad de engancharse a su piel o a su pelo.

Por eso, le puede pasar a cualquier perro, incluso a los que llevan sus antiparasitarios al día. Lo importante no es alarmarse, sino saber detectarlas a tiempo, retirarlas de forma correcta y mantener una rutina de prevención para reducir el riesgo.

foto de una garrapata caminando por vegetación

Cómo saber si tu perro tiene una garrapata

Las garrapatas suelen pasar desapercibidas al principio, sobre todo si son pequeñas o si tu perro tiene mucho pelo. En estos casos, es importante revisarlo de vez en cuando, especialmente después de paseos por la montaña, parques con vegetación o zonas donde haya tierra y matorrales.

Lo más fácil es aprovechar un momento tranquilo en casa, mientras lo acaricias o lo cepillas. Puedes ir pasando la mano a contrapelo y observando la piel. Las garrapatas suelen notarse como un pequeño bultito oscuro o grisáceo, parecido a una verruguita. Si te fijas bien, verás que está adherida a la piel.

Hay zonas donde es más habitual encontrarlas. Suelen esconderse en zonas cálidas y con menos pelo o donde la piel es más fina: detrás de las orejas, en el cuello, alrededor de los ojos, entre los dedos, en las axilas o en la parte interna de las patas. También conviene revisar la zona de la barriga y la base de la cola.

Algunas señales pueden darte pistas antes incluso de verla. Si tu perro se rasca mucho una zona concreta, se lame con insistencia o notas que está más incómodo de lo habitual, puede que tenga alguna. Aun así, muchas veces no muestran ninguna molestia, por lo que la revisión visual y con las manos sigue siendo la mejor manera de detectarlas.

Cómo quitar una garrapata a un perro

Si ves una garrapata en tu perro, lo primero es mantener la calma, da un poco de cosa, pero quitarla bien es más sencillo de lo que parece si lo haces con cuidado y sin prisas.

Lo ideal es tener a mano unas pinzas finas o un utensilio específico como pinza quita garrapatas. Si tu perro se mueve mucho, pide ayuda a otra persona para sujetarlo con tranquilidad y que no se asuste. También puedes darle un snack, cuanto más relajado esté, más fácil será hacerlo.

Acércate a la garrapata y agárrala lo más pegada posible a la piel, sin apretar su cuerpo. La idea es sujetarla por la zona de la “cabeza”, donde está enganchada. Una vez la tengas bien sujeta, tira de forma firme y constante hacia arriba. Sin giros bruscos, sin tirones secos y sin prisas. Normalmente sale entera en un momento.

Cuando la retires, revisa la zona. Si ves la piel un poco roja, es normal. Puedes limpiar con un antiséptico suave y lavarte bien las manos después. También es buena idea apuntar la fecha y vigilar durante los días siguientes por si la zona se inflama, supura o tu perro se rasca demasiado.

Y algo importante, no uses productos ni “remedios caseros” para que se suelte. Eso suele hacer que la garrapata se estrese y aumente el riesgo de que quede parte dentro o de que suelte más saliva al engancharse.

Si no consigues sacarla entera, si la zona se ve mal o si tu perro se encuentra raro, lo mejor es consultar con tu veterinario para revisarlo con calma.

imagen de una persona revisando el pelaje de su perro buscando garrapatas

Errores que conviene evitar cuando intentas quitarla

Cuando aparece una garrapata, es normal querer quitarla rápido y sin pensarlo demasiado. Pero hacerlo de cualquier manera puede complicar la situación o hacer que no salga bien. Por eso conviene evitar algunos errores bastante comunes.

Uno de los más conocidos es echar productos para que “se suelte sola” como aceite, alcohol, colonia u otros. Aunque suene lógico, no es buena idea. Al entrar en contacto con estos líquidos, la garrapata puede estresarse y soltar más saliva o contenido en la herida, aumentando el riesgo de irritación o infección.

Tampoco es recomendable intentar quemarla con calor o acercar algo caliente. Además de ser peligroso para tu perro, no garantiza que se suelte.

Otro error habitual es tirar de ella con prisas o desde el cuerpo en lugar de hacerlo desde la zona más pegada a la piel. Si se tira mal, es más fácil que la garrapata se rompa y quede una parte dentro, lo que puede provocar inflamación o molestias en los días siguientes.

Y por último, aplastarla con los dedos una vez retirada tampoco es lo mejor. Puede contener bacterias o parásitos, así que lo más recomendable es eliminarla de forma segura, por ejemplo envolviéndola en un papel y tirándola a la basura o dejándola en un recipiente cerrado.

 

Cuándo es mejor acudir al veterinario

En la mayoría de los casos, si quitas la garrapata correctamente y la zona se ve bien, no suele pasar nada más. Basta con limpiar un poco la piel y estar pendiente durante unos días. Aun así, hay algunas situaciones en las que es mejor consultar con tu veterinario para asegurarte que todo está bien.

Por ejemplo, si al retirarla ves que la piel se inflama demasiado, supura o aparece una herida que no mejora con los días. Una ligera rojez es normal, pero si notas que la zona empeora o a tu perro le molesta mucho, mejor visita a tu veterinario.

También es recomendable acudir si no has conseguido sacarla entera o crees que puede haber quedado alguna parte dentro. A veces no es nada grave, pero el veterinario puede comprobarlo y limpiar la zona correctamente.

Si encuentras muchas garrapatas a la vez, es otra señal de que necesita una revisión. Puede ser necesario ajustar su antiparasitario o comprobar que todo está bien. Lo mismo si tu perro se muestra decaído, sin apetito o con algún comportamiento extraño después de haber tenido garrapatas.

En general, se trata más de prevenir, ante la duda, una visita al veterinario siempre es la mejor opción.

foto que muestra tipos de antiparasitarios para evitar garrapatas en la residencia canina koala pets home

Cómo prevenir garrapatas en perros

La mejor forma de evitar garrapatas es la prevención. Hoy en día existen antiparasitarios para perros que ayudan a protegerle, como collares, champús, sprays, pipetas o comprimidos. Lo ideal es consultar con tu veterinario cuál se adapta mejor a su tamaño, su estilo de vida y el entorno en el que se mueve.

Además de los antiparasitarios, te recomendamos revisarlo después de los paseos. Si ha estado por parques con vegetación o lugares con tierra y matorrales, dedicar un minuto a mirarle patas, cuello, orejas y barriga puede ayudarte a detectar cualquier garrapata antes de que se adhiera del todo.

También conviene tener en cuenta la época del año. En climas templados como el de Canarias, las garrapatas pueden aparecer prácticamente en cualquier momento, aunque suelen ser más activas cuando suben las temperaturas. Por eso es recomendable mantener la prevención de forma continua y no solo en verano.

Con una buena protección antiparasitaria, revisiones rápidas al volver a casa y un poco de atención a su piel y a su pelo, es mucho más fácil mantener a tu peludito tranquilo y libre de garrapatas en su día a día.

 

En Koala Pets Home, la prevención también forma parte de su estancia

Cuando un perro llega a nuestra residencia canina, lo primero es asegurarnos de que todo esté en orden para su estancia. Igual que en casa, la prevención frente a parásitos forma parte de su cuidado diario, y por eso revisamos a cada peludito al llegar y durante su estancia.

Las garrapatas pueden aparecer en cualquier momento, sobre todo después de paseos por zonas verdes o de campo, así que mantener al día su desparasitación es fundamental. Por eso pedimos a todos los peluditos que se alojan con nosotros tengan microchip identificativo, cartilla sanitaria al día, vacunas obligatorias y desparasitación interna y externa reciente. Con esto conseguimos que todos disfruten de un entorno sin riesgos.

Además, si detectamos cualquier cosa fuera de lo normal durante su estancia, avisamos de inmediato. Nuestro objetivo es que estés tranquilo sabiendo que tu perro está atendido como si estuviera en casa.

Al final, las garrapatas forman parte de la vida al aire libre de muchos perros, pero con una buena prevención y revisiones sencillas se controlan sin problema.